La
Provincia de Pichincha es una de las 24
provincias que conforman la
República del Ecuador. Se emplaza al norte del país, en la zona geográfica conocida como
sierra. Su capital administrativa es la ciudad de
Quito, la cual además es su urbe más poblada y la capital del país. Es también el principal centro comercial del país.
Es el mayor centro administrativo, económico, financiero y comercial del Ecuador, pues es sede de casi todos los organismos gubernamentales, bancos y 60 de las 100 empresas más grandes del país.
3 La provincia adquiere su nombre del
estratovolcán activo
homónimo, ubicado al centro norte de esta, en su capital Quito.
Los primeros asentamientos registrados datan de 10 mil años de antigüedad cerca del sector del Inga. Tuvo distintos períodos migratorios provenientes de la serranía como la Cayambis, Quitus, Yumbos y de la región
costa como los Caras. Más adelante fue conquistada por los
incas al mando de
Huayna Cápac. La primera colonización de esta región a cargo de los españoles se dio el 6 de diciembre de 1534 con la fundación de la ciudad de Quito, durante ese período la entidad máxima y precursora de la provincia sería el
Corregimiento de Quito, después de la guerra independentista y la anexión de Ecuador a la
Gran Colombia, se crea Pichincha el 25 de junio de 1824.
Los territorios actuales de la provincia fueron habitados desde hace 10.000 años por la cultura de
El Inga, que debe su nombre a una
hacienda y a un río situado al noroeste del volcán
Ilaló, al sureste de Quito, donde se descubrieron abundantes vestigios de talla obsidiana y basalto que fueron la razón de intensas investigaciones arqueológicas. El
Inga ha presentado muchos problemas para su estudio y en la actualidad aún no ha sido posible determinar como fue su
organización social, pues debido a las condiciones climatológicas del lugar no se han podido encontrar restos óseos de sus primitivos habitantes. Después alrededor del 4.200 antes de
Cristo aparece la cultura de
La Chimba, este es el sitio cerámico más temprano de los
Andes septentrionales, al norte de Quito, y es representativa del
Período Formativo en su última etapa. Sus habitantes establecieron contacto con varios pueblos de la costa y de la sierra, manteniendo íntima cercanía con la cultura
Cotocollao, localizada en la
meseta de Quito y sus valles aledaños. La cultura de
Cotocollao también floreció en estas épocas.
Más tarde aparecen los
Caranquis, vivieron en el
norte de Pichincha y en el sur de
Imbabura, ellos fueron una de las culturas más interesantes del Ecuador, hicieron grandes
centros ceremoniales que estaban conformados por
pirámidesescalonadas y truncadas, cuya función sería ceremonial, astronómica y vivencial. Además de las pirámides hicieron
tolas o montículos de tierra artificiales, que tuvieron funciones ceremoniales, vivenciales y funerarias. Finalmente cabe destacar que esta cultura tenía la tradición de
deformarse el
cráneo de una manera muy parecida a los
egipcios. Unos ejemplos de estos sitios son:
Zuleta,
Cochasquí,
Socapamba,
Perugachi y
Pinsaqui.
Los
Yumbos al igual que los
Caranquis tenían la costumbre de hacer
tolas, aunque estos muchas veces las solían hacer con doble
rampa en lados opuestos y de formas geométricas diferentes de los
Caranquis. Sin embargo la importancia de esta cultura destaca en el sitio de
Tulipe, en este gran centro ceremonial existen un conjunto de 7
piscinas hechas con
piedra de las cuales se dice que servirían para la observación astronómica.
Los
Quitus o
Kitus, fueron una cultura que se diferencia de sus vecinos del
norte (Caranquis y Yumbos) porque estos solían enterrar a sus muertos en la tierra cavando profundos
pozos circulares. En cuanto a la
arquitectura, esta cultura utilizó la técnica del
bahareque para sus construcciones, además sitios arqueológicos como
Rumipambamuestran que utilizaban la piedra para edificar sitios ceremoniales.
Los
Panzaleos no dejaron grandes vestigios arqueológicos, pero en cambio dejaron una profunda huella cultural en la
cerámica, su trabajo en la
alfarería fue tan famoso en el
mundo andino ecuatoriano que sus piezas las podemos encontrar difundidas en lugares ceremoniales de las otras culturas de la sierra.
El yacimiento arqueológico de Rumipamba (
1500 a. C. hasta
900 d. C.), una aldea y
necrópolis ubicada en la parroquía homónima de la ciudad la cual fue abandonada en varias ocasiones debido a las erupciones de los volcanes
Pululahua y
Guagua Pichincha,
4 es uno de los pocos vestigios remanentes que pertenecen a la cultura
Quitu. Durante este período (
formativo) se da uno de los capítulos más interesantes -pero también uno de los más controversiales- de la historia de la urbe, El
Reino de Quito, mencionado por el Padre jesuita
Juan de Velasco en su «
Historia del Reyno de Quito» publicada en el
siglo XVIII.
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En ella se habla de un Reino (palabra que se utilizaba en aquella época para definir al país de Quito por los españoles)
6 conformado por las etnias
Quitu y
Caras, las cuales integraron un extenso territorio en la
sierra central y norteña ecuatoriana. La historia fue negada aproximadamente un siglo atrás por el historiador Gonzales Suárez.
7 Pese a las controversias, se sabe que una importante confederación como los Quitu, se asentaron en las laderas del Pichincha y habitaron la zona antes de la llegada de los incas.
La conquista
Inca de esta región fue iniciada en el
siglo XV por
Túpac Inca Yupanqui, hijo de
Pachacútec el fundador del
imperio incaico. Su hijo,
Huayna Cápac, fue el primer soberano nacido en el actual territorio ecuatoriano y el que estableció su residencia en tierras quiteñas en Tomebamba, la actual ciudad de
Cuenca. Conquistaría el territorio de los Quitus mediante cruentas guerras libradas en los territorios caranquis (actualmente
Pichincha e
Imbabura) y su victoria definitiva la conseguiría luego de la masacre acaecida en la laguna de
Yaguarcocha («lago de sangre», en
quichua) en el año de 1532.
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